Mapuche- El sello de una identidad milenaria

April 29, 2010

A raíz de muchos mensajes subliminales que circulan por mail y que están ganando la prensa escrita como la contratapa del diario La Nación firmada por Rolando Hanglin, nos parece oportuno poner un poco de claridad sobre el derecho de la preexistencia del pueblo mapuche.

El concepto MAPUCHE es mucho mas que la unión de dos palabras. Mapu – che que los libros traducen ligeramente como “gente de la tierra” aunque la traducción literal es correcta no lo es el gentilicio filosófico y espiritual por el cual nos consideramos Mapuche.

En tiempos de la conquista Valdivia hace contacto con el pueblo mapuche en la zona de Ngulu mapu, Chile, llamada por su toponimia Raf-ko (agua gredosa en mapudungün) pronunciado en la fonética mapuche suena muy parecido a “Arauco”. Es así como anotan la toponimia los antiguos españoles dando nombre a la región, Arauco y a sus habitantes Araucanos.

Desde siempre los pueblos originarios nos denominamos con la región que habitamos. El ser humano, por ser parte de un territorio y por estar unido espiritualmente al mismo. De esa forma nuestro pueblo, (no Nación ni Estado) siempre se denominó así. Podemos encontrar a los Nguluche o gente del oeste de la cordillera, dentro del mismo territorio nguluche están los Lafkenche o gente de las costas del mar, los Pewenche o gente de los pewenales, los wenteche o gente de las alturas (de las montañas) y muchos mas que forman parte del mismo pueblo mapuche de la región de lo que hoy es Chile. De la parte de lo que hoy es el Estado político Argentino nos denominamos Puelche o gente del Este de la cordillera con las diferencias territoriales: Williche o gente del sur, todo Rio Negro, Neuquén y hasta Corcovado Chubut, que es la región mas sur de nuestro territorio. Pikunche o gente del norte del territorio ancestral lo que sería esta zona; Y dentro de la misma diferentes identidades territoriales, como los Rankulche o gente de los carrizales, Chadiche o gente de las salinas (salinas grandes) y muchas identidades regionales mas, pero todos perteneciente a un mismo pueblo milenario. Con la misma espiritualidad, con el mismo idioma.

Desde tiempos inmemoriales nuestro pueblo vivió en armonía con todo el entorno, con la naturaleza, con la gente. No existía la propiedad privada. No existían las divisiones políticas las identidades territoriales eran solo eso. Identidades de cada “Lof”. Concepto parecido a comunidad, pero mucho mas profundo por la carga espiritual, filosófica y social amalgamada en el mismo.

No hay memoria de batallas ni conflictos entre mapuches por el territorio. Es que antes de la conquista este, era increíblemente extenso y la comida estaba al alcance de la mano. Y ese era solo el objetivo de nuestros antepasados, tener para la subsistencia, comer para vivir. No se pensaba en progresos materiales, sino en la evolución espiritual humana. A partir de 1.492 las cosas ya no serían igual. Persecuciones, guerras, hambre, enfermedades. Mas acá en la historia, luego de creados los Estados de Argentina y Chile, continúa la inestabilidad y se profundiza. Estrategias, pactos, traiciones desvirtúan totalmente la vida espiritual de nuestro pueblo. Los mapuches nos transformamos en guerreros, nuestra herramienta de caza, la lanza, pasa a convertirse en arma para defensa y ataque.

En la historia mas reciente podemos apreciar nuevos nombres al pueblo mapuche; Seguido de la denominación indio se conoció como Ranqueles, Pampas, Boroanos. Por el sur de Argentina se hizo especial hincapié en mantener el mote de Araucanos, un poco por los curas Salesianos que se ayudaban a quitar la identidad mapuche para convertirlos al catolicismo y sellar la conquista espiritual. Pero particularmente por la futura conquista territorial por parte del Estado Argentino.

Siendo presidente de la Nación Julio Argentino Roca. Estanislao Zevallos escribía en el diario La Prensa notas con cargas peyorativas hacia los pueblos originarios (muy de moda en esos tiempos de racismo e intolerancias) Roca solicita que escriba sobre la necesidad de la expansión territorial hacia el sur para presionar al congreso a que financie las campañas al desierto.

Zeballos, publica en el año 1.878 “La conquista de Quince mil leguas” “Estudio sobre la traslación de la frontera sur al Rio Negro” Sabemos lo sucedido y no nos detendremos en explicaciones. Solo reflexionaremos como ocurrió esa preparación propia de nuestros tiempos: Preparar la opinión pública dos años antes para minimizar lo que fue un genocidio hasta hoy no aceptado. Paradójicamente se continúa apoyando en estos artículos para negar la preexistencia mapuche en el territorio Argentino y tildarlos como “indios inmigrantes chilenos” De esa forma se instaló a Roca como un héroe que no cometió genocidio alguno: Luchó contra la invasión de indios Chilenos.

Hoy es utilizado también como argumentos en los juicios de desalojo a las comunidades por partes de la multinacionales, Parques Nacionales e inversores privados.

La desacreditación continúa, también relacionan a los mapuches con las FARC de Colombia y hasta con la ETA Vasca. ¿Se estará preparando la opinión pública nuevamente? ¿Se volverán a avecinar malos tiempos al pueblo milenario mapuche?

Juan Carlos Corón Equipo de educación intercultural Pu Kimeltuchefe-